Capitulo 9
-¿porque
me ignoras…?-susurraba sentada al lado de Ging apoyándose
en su hombro mientras estaban en el club de investigación los dos solos.
-estoy ocupado- expreso en suspiro.
-pero estoy
aburrida-se quejo acomodándose aun mas en el cuerpo de
él.
-ve a
clases-continuaba como si le costara hablar.
-no
quiero, no quiero-negaba con la cabeza moviendo aun
mas a Ging.
-entonces
ayúdame-miro a otro lado un poco avergonzado ya que desde que se sentó a su
lado, a querido sugerirle aquello.
-está
mal escrito, se supone que en esa dinastía tenían una perfecta escritura-comento
colocándose de manera correcta en el asiento.
-¿cómo
lo sabes?- pregunto de inmediato girando su rostro
hacia _____, por lo que él se ruborizo de inmediato al estar solo a centímetros
de distancia.
-digamos
que… aprendí un poco de ellos por a ultima mujer que pertenecía a ese imperio…-comento mirando a otro lado al recordar a su abuela que tenía bastante
conocimiento, ya que ella era la ultima descendiente original.
“Ahora que lo pienso… ¿estará viva?” pensó al recordar
que la ultima vez que supo algo de ella fue cuando fue de viaje con una vieja amiga
años atrás.
-y esta
traducción, ¿esta correcta?-continuo mostrándole su trabajo,
a lo que ella no entendía que era lo entretenido ya que sus ojos mostraban gran
fascinación.
Más tarde llegando a su hogar, su madre le
entrego las llave de la puerta principal para que cuidara a su hermana y la
casa, por lo que ahora se encontraba desde la entraba observando cómo sus
padres salian a toda prisa.
“¿urgencia médica?” pensó cerrando la puerta y
busco a Mizuiro que estaba en el suelo ensuciando el piso con las galletas que
le habían dado.
…
-Entonces
debes de estar… ¡aquí!- decía ____ buscando a su hermana
mientras jugaban a las escondidas en el bosque de su alrededor-¿donde estará?- continuo en voz baja sintiéndose
torpe por no encontrar a una niña.
“se volvió buena en ese juego o será que conoce
mejor el bosque que yo” analizaba al caminar y detenerse al notar unas huellas
pequeñas.
-la encontré,
oh si la encontré-cantaba en susurro hasta que alguien
toca su hombro.
-¡qué
rayos!-exclamo mirando a su espalda y no podía
entender de porque estaba ahí.
“¡la invoque!”Pensó de inmediato después de
reconocer ese único cabello violeta pastel.
-abue…-emitió sorprendida.
-_____,
¿estás sola?- le pregunto mirando a su alrededor.
-mizu está
cerca la iré a buscar, solo la conoce a usted por fotos de seguro se emocionara
conocerla- sonreía emocionada pero el serio rostro de
la mujer de talla grande le hiso tener un mal presentimiento.
-no
debe conocerme-hiso una pausa para suspirar-seré breve, nuestra familia tendrá un cruel
destino, solo sobrevivirá uno de nosotros y será la pequeña, ¿entiendes?- preguntaba
al final.
-¿que
está diciendo? ¿Porque como sabe eso?- se altero la
menor mirándola fijamente sabiendo que no mentía, pues ella era una mujer
bastante seria.
-yo…
tengo una enfermedad muy dolorosa pero no puedo morir hasta que alguien de mi
propia sangre me asesine -explico y esta se dio cuenta
que eso era el resultado de una maldición por la intromisión a lugares que no debió-
tu padre, después de perderte y luego a
tu madre enloquecerá y mizu… ella es la única que podrá detenerlo-continuaba
y la peli verde comenzó a sentir un dolor en el pecho que hacía que sus ojos
comenzaran a cristalizarse mostrando la aproximidad
de sus lagrimas que comenzaba a contener.
-¿fue
su amiga?-decía acercándose para abrazarla.
-si… no
se cuanto tiempo les quede pero… recuerda que después de la muerte no hay nada,
solo la inconsciencia eterna así que no temas-aconsejaba
a su nieta para separarse-ya me debo marchar, no le cuentes esto a nadie,
te lo dije ya que serás la primera-se despidió y _____ cayó al suelo destrozada
por esas palabras.
“a mamá lo más probable que le quede alrededor
de cinco o menos años de vida” pensó de inmediato sabiendo que lo más probable
que le asesinen pronto.
Aun sufriendo en silencio continuo con su vida
normal, su madre noto algo extraño en ella pero simplemente pensó que seria a
causa del dichoso chico de cabello puntiagudo y que estaba confundida por
aquello nuevos sentimientos.
-estaré
bien chicos, debo ir al club- se excusaba de ir con ellos
a comer a un local de comida.
“me observan” pensó al caminar por el edificio
y llegar al bosque.
“mi cabeza duele” se sujeto con ambas manos la
cabeza sabiendo que el motivo de eso sería su preocupación, pero en ese preciso
momento varias chicas se le acercaron y lanzaron agua, dejándola completamente
empapada, pero no tenia ánimos para nada al saber que eran sus propias
compañeras de clases, que seguramente lo hacían de venganza por su querida
amiga rubia.
-estas
estilando- dijo alguien a su espalda mientras caminaba
entre los arboles hasta el club.
-hmn…-emitió cabizbaja, preocupando aun mas a Ging quien no sabía qué hacer.
-te
llevare a tu casa-la sostuvo del antebrazo para avanzar
pero la menor solo se mantuvo firme y no avanzo.
-no
quiero ir- susurro acercándose al cuerpo de él para
abrazarlo.
Al paso de varios segundos el solo se apresuro
a tomarla en sus brazos para marcharse del lugar y no ser vistos por el
inspector que siempre paseaba después de clases por el lugar.
-no lo
malinterpretes, solo quiero ayudarte- explico en voz
baja al bajarla de sus brazos para abrir la puerta del pequeño departamento en
el que vivía-de-deberías ir a ducharte,
aun estas empapada, te resfriaras-continuaba diciéndole a la chica que
parecía estar perdida en sus pensamientos.
-está
bien- reacciono expresando una débil sonrisa-¿tienes secadora?- pregunto y el
apunto a la cocina.
-ropa…- pensó Ging en voz alta caminando por la habitación continua de un
lugar a otro- no tengo nada limpio-finalizo
apenado.
-tu
manta- susurro, y él de inmediato se la quita
entregándosela en la mano.
-iré a
comprar algo, pero si te sientes incomoda esperare afuera-hablo en la puerta cerrándola de inmediato.
-no te
pre-preocupes…-termino de decir al estando sola en el
lugar.
“¿Por qué tan apresurado?” pensaba quitándose
la mochila, para ir al baño y al salir se coloco la manta, dirigiéndose a la
cocina para colocar su ropa en la secadora.
-un
balcón…-balbuceo abriendo el ventanal donde estuvo unos minutos y que su
cabello se secara un poco.
“huele a… sudor…” analizaba después de
sentarse en el pequeño sillón “a la esencia de una colonia y a bosque” termino
mirando la manta y se abrazo a si misma recostándose hasta que sintió que la
secadora había terminado su trabajo.
-¡ya
puedes entrar!-elevo la voz después de unos minutos de
notar que Ging estaba afuera esperando.
-pensé
que sería bueno que comieras algo antes de que te marcharas-mostraba un recipiente desechable donde salía el vapor de la comida
recién servida.
-¿me puedo
quedar aquí?- dijo sin pensar.
-¿eh?- expreso sorprendido.
-es
broma, broma- rio con su típico animo que la destaca-¿y qué es? Huele delicioso- preguntaba
tomando la bolsa para dejarla en la pequeña mesa para dos que estaba en la
esquina de la sala.
CONTINUARA… ≧ヮ≦
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