Capitulo 45
-Ging… ¿cómo fue que
te enamoraste de mi madre?- preguntaba el pelinegro verdoso mientras se servía
la comida con desesperación compitiendo con la pequeña peliceleste.
-su… su sonrisa-
dijo contante, mostrando que se avergonzó de la respuesta por lo que miro a
otro lado.
-oh ya veo-
expreso mirando la comida y luego a ______ quien tenía una pequeña sonrisa en
su cara tras ganarle en la apuesta de quien comía más rápido.
-preparen sus cosas
dentro de 30 minutos empezara la captura-aviso Botobai llamando la atención
de todos.
-yo no participare en
la captura- decía Ging a la presidenta de la asociación de cazadores a unos
metros mas allá, pero de extraña manera la menor podía oír con claridad.
-comprendo, pero
deberás ir como apoyo en caso de algún inconveniente- concluyo aceptando
una de las peticiones.
Después de unos minutos ______ tomo su mochila y recordó que
tenía consigo bastantes objetos que creo con su Nen en caso de emergencia.
-Sidney…- susurro
al recordar a su amiga ya que llevaba consigo la mochila que le había obsequiado,
Leorio que estaba a su lado escucho y le giño un ojo, ya que el susurrar lo
anterior daba a entender que tenía consigo todos sus recuerdos.
-iremos en una fila,
de dos en dos, por favor, busquen un compañero- ordeno Silva Zoldyck
mientras estiraba su brazo dando a entender que asieran la fila enfrente de él,
entonces en segundos la peliceleste se coloco al lado de Hisoka sorprendiéndose
a sí misma por su actuar, el pelirrojo sin decir nada continuaba con su
expresión de arrogante.
-¡en marcha!-
grito Chealde y todos comenzaron a caminar lentamente, ya que no podían
confiarse con su alrededor.
Caminaron hasta llegar al dichoso acantilado en donde habían
visto por última vez a la criatura y con la habilidad de Hisoka, decidieron
idear un plan para que todos llegasen a la cima al mismo tiempo.
-ahí esta-
susurro Leorio al llegar al borde del precipicio, pero en ese preciso momento,
las lianas de su alrededor comenzaron a atacar y todos estaban concentrados en
no ser lastimados.
-espero que esto
funcione- susurro ______ corriendo a dirección de la silueta de su hermana
y al llegar a su lado la rodeo con sus brazos, dándose cuenta que en su cuello tenía
un collar sosteniendo unos anillos “son los que mi padre encontró en una de sus
expediciones” recordó y se los arrebato del cuello, girando su cabeza viendo
como los demás aun continuaban esquivando las lianas.
-por favor dejen descansar
el cuerpo de mi hermana- rogo en susurro y entonces poco a poco el cuerpo
comenzó a desvanecerse y como si la naturaleza se comunicara con telepatía,
sentía como le decían adiós a ella, camino con el cuerpo a dirección a su
grupo, vio como Ging y Gon la miraban
con felicidad, pero no todo iba a ser color de rosas.
-maldición- exclamo
y sintió como un hilo en sus pies la izo tropezar, todo era en cámara lenta y
de sus brazos el cuerpo fue robado por Machi, quien manipulaba el cuerpo con su
habilidad de hilos.
-quiero que liberes a
Kuroro- hablo mirando fijamente a la niña aun en el suelo.
-¿de qué hablas?-interrogo
confundida, sin entender lo sucedido, pero algo era lo que sabía hablando no solucionaran
el conflicto, por lo que comenzó a quitarse la ropa caminando a su
contrincante, quien miraba sin comprender el actuar de ______ ya que le lanzaba
la ropa queriéndola atacar.
-______ aquí tienes-
decía Leorio lanzándole su chaqueta, después de haber comprendido las acciones
de ella, una vez que la tenia puesta estaba completamente desnuda debajo de
esta, suspiro frustrada, entonces sus ojos y cabello se oscurecieron por lo que
su cuerpo volvió a la normalidad, agradeciendo que gracias a la chaqueta no se
le observaba nada más de lo debido.
-veo que ya estas de
vuelta, pero si te mueves romperé este cuerpo en miles de trocitos- amenazaba
la peli rosa aumentando sus hilos alrededor del cuerpo sin vida, haciendo que
la peliceleste se quedase quieta a tal amenaza –ve al lado de Kuroro -exigía en voz alta.
-siempre he pensado
que podríamos ser una excelente pareja-hablaba Kuroro expresando una leve
sonrisa.
-lo siento, pero ya
tengo a mi hombre- respondió dándole una palmadita en el brazo ya que no
alcanzada en el hombro- además-
continuaba elevando una de sus manos-
para liberarte no solo me necesitas a mi- confeso con una sonrisa mostrando
sus dientes, entonces chasqueo sus dedos y del denso bosque salieron miles de
lianas cortando la piel de Machi de tal manera que le fue imposible moverse por
unos minutos, en los cuales aprovecho para tomar el cuerpo de su hermana y
rodearlo con su propio Nen.
-debemos marcharnos-ordeno
Silva al notar que se acercaría el mal tiempo, todos se marcharon con gran
rapidez quedando ______ completamente
sola en el borde del precipicio, le había dicho a Ging que se llevase el
cuerpo, al minuto después dio un paso para marcharse, pero su cuerpo no reaccionaba
a sus mandados por lo que quedo inmóvil en el lugar.
-gracias- susurro
al ver a su pequeño amigo Gon, quien regreso y ahora la llevaba en su espalda a
dirección al campamento.
-te puedo decir que
es lo que pienso en este mismo momento- hablaba con su típico entusiasmo.
-adelante- continuaba
en susurro como si su energía se acabase lentamente.
-creo que si no
fuésemos familia, me enamoraría de ti _____ eres una gran persona- confeso
y la piel de la joven se erizo de tal asombro –solo pensé que debía decírtelo, en todo este momento te esforzaste
para que no viera el cuerpo de mi madre en esas condiciones, Ging también se esforzó
bastante, sí que me asombro verlo de ese modo, me alegra que seamos familia-
hablaba y ella escuchaba con la poca atención que podía prestar ya que poco a
poco el sueño le ganaba en su concentración.
Despertó en una camilla aun en el campamento ubicado en las
orillas del continente oscuro, el ambiente estaba denso, todo daba a indicar
que estaba lloviendo a gran escala en su alrededor, abrió los ojos notando que
al parecer se encontraba sola pero al intentar levantarse visualizo la silueta
de su apreciado pelirrojo.
-Hisoka me puedes
hacer un favor-hablo la joven con vos áspera.
-está bien-
acepto con lentitud al igual con la que se acercaba.
-bésame- susurra
y Hisoka la queda mirando sin expresión alguna.
-está bien-
vuelve a decir acercándose con lentitud y en cuanto sus labios chocan el uno
contra el otro, ella saca del bolcillo de la chaqueta que aun tenia puesta el
collar que tenía guardado, colocándoselo alrededor del cuello.
-¿lo aceptarías?-
propuso alejando su boca con la de él.
-está bien-
repetía sin expresar mucho como solía hacerlo – entonces tendré que buscar un trabajo y no solo satisfacer mi
diversión- decía esta vez con una sonrisa de costado en sus labios, lo cual
ella no dejaba de admirar.
-¿eh? ¿Por qué?-elevo
con debilidad su voz para luego sentarse en la cama.
-no te gustaría tener
un esposo holgazán ¿o sí?- respondía con un toque de burla.
-no te preocupes… soy
billonaria- sonrió y el pelirrojo expreso confusión.
La expresión de la joven peliceleste _____ quien no dejaba
de sonreír de felicidad al saber que su primer amor seria el último, algo
increíble… ¿no cree? Después de tantos momentos difíciles tan solo les quedaba
dos dilemas para así concluir su historia de amor y una de ellas era el tiempo
y sus vueltas de la vida.
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Finhhh… (☞゚ ∀゚ )☞
-Es broma :V
- aún queda más….del
capitulo jiji 7v7 pero esta parte quedo tan al estilo final de novelas que
quise escribirle un “fin” (?)
- awww lo siento, no
me pude resistir >.< (continúen leyendo por favor)
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Ahora todos se encontraban en el barco de vuelta a “casa”
había sido un arduo trabajo para los del grupo de cazadores ya que mientras aun
quedaba horas de luz aprovecharon ese tiempo para obtener información de dicho
continente.
-soy… realmente
extraña… -hablo para sí misma mientras estaba relajada en la tina del baño
de su habitación, llevaba bastante tiempo sumergida en el agua tibia, mirando
una de sus manos “ahora que lo recuerdo… Antes de que el poder de Nanika en mi…
usaba una venda especial para no tener que usar su habilidad de su otra dimensión”-ya lo recuerdo el contenido del paquete
entro de mi habilidad… son esas vendas- chillaba exaltada hablando en voz
alta consigo misma.
Salió de la tina apresurada para ir a vestirse con la pijama
que tenía guardada en su otra dimensión, saco el paquete y lo abrió, pero decidió
guardarlo de inmediato al sentir la presencia de otra persona detrás de la
puerta de su habitación, incapaz de reconocer de quien se trataba, abrió la puerta,
pero nadie se encontraba ni siquiera en el pasillo, entonces mientras caminaba
una mano la tomo del brazo y la azoto contra la pared ya dentro de otra habitación.
-¿eras tú?-pregunto
al mirar directamente a los ojos de Hisoka, quien lucía con el cabello húmedo
sin su extraño peinado.
-¿de qué hablas?-
interrogo cerrando la puerta de su habitación dándole la espalda a la joven.
-na…nada…-susurro
en suspiro sintiéndose cohibida por la situación, posando su vista a cualquier
objeto o lugar intentando no toparse con la mirada del pelirrojo.
-ven aquí- indico
Hisoka al borde de la cama al lado de el- tienes
cosas muy extrañas escritas en esto- hacia aparecer de la nada la libreta
que anterior mente de la había quitado.
-lo leíste todo-
chillo arrebatándoselo de las manos apegándolo a su pecho, ya sentada en la
cama.
-¿cómo lo ibas a
utilizar contra Kuroro?- preguntaba para luego recortarse en la cama
mirando el celeste suelo de la habitación.
-las personas
anotadas son dueño de las habilidades que robo… pensaba en que si me desafiaba
a pelear ya tendría las debilidades de cada una de ellas… o simplemente mataría a sus dueños-hablaba ella para luego bostezar
ya que de extraña manera tenía mucho sueño a la vez y aprovechando el impulso
de su acción se recostó hacia atrás acurrucando su cara en el pecho de su
pelirrojo.
Y luego… la joven cerró los ojos y durmió… durmió, por un
largo tiempo, donde el verano, otoño, invierno y primavera hacían su aparecer y
desaparecer por lo que el día 365 sus desafiantes ojos celestes abrieron otra
vez.
Se encontraba en una sala del hospital, donde la noche se hacía
presente por una de las pequeñas ventanas cerca del techo del lugar, su cuerpo
debilitado por la inmovilidad en todo ese tiempo le hacía imposible moverse
pero al recorrer su entorno con la mirada vio que alguien estaba durmiendo a
sus pies profundamente, intento levantar su cabeza para mirarlo con más detalle,
Hisoka abrasaba delicadamente sus pies, ella sonrió lentamente, pero después de
notar que el cabello de su amado estaba distinto de preguntaba a si misma de cuánto
tiempo había pasado y de porque estaba en el hospital, entonces levanto unas de
sus manos y se dio cuenta que tenía un vendaje, pero no cualquier vendaje si no
lo que su padre solía hacer con su venda especial la cual no se desase ni rompe
con el tiempo hasta que decides quitártela.
“porque es como si… recuerdo a mi padre en esta misma sala”
pensaba empuñando su mano con lentitud mirando por última vez a Hisoka y que
sus mejillas se ruborizaran puesto que el aun usaba el collar con el anillo el
mismo que ella utilizaba.
Cerró los ojos para dormir, otra vez.
-¿estas despierta?-se
escuchaba en lo más lejano de su mente haciéndola salir de su trance- ¿ya despertaste? vamos despierta- la
voz chillona de su pequeña amiga Alluka- ______
¡hola! ¿Estás ahí?-continuaba pero esta vez sacudía el cuerpo inmóvil de la
joven.
-¡Alluka! ¡Déjala descansar
no molestes!-regañaba killua a su hermana ya que estaba más inquieta de lo
normal.
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