Capitulo 33
Sola en el lugar, esperaba a su madre que le iría
a visitar a escondidas de su padre, tenia la comida preparada pero no le apetecía
comer y su madre supo de inmediato el por que de aquella razon.
-tengo
miedo-confesaba al apoyar su rostro en la mesa en que
ambas se acomodaron para hablar.
-se que
es difícil…. Pero ser madre es un privilegio, no dudes de eso jamás-le tomaba de las manos a la chica que tenia su rostro mas pálido de lo
normal.
-ging
me dijo que le avisara si quedaba embarazada-comentaba
después de que su madre examinara su cuerpo.
-¿se lo
dirás?-pregunto curiosa por las decisiones de su hija.
-no quiero….
-susurro.
-tu
padre tampoco debe de saber de la existencia del bebe-advirtió
con seriedad y su hija suspiro ya que aunque sea su padre el tiene la tendencia
de incentivar el potencial de su familia sin importarle las consecuencias.
-el será
libre de ser una potencial arma-sonrió y se recostó en
la mesa con una amplia sonrisa-quiero
que sea niño…-añadió feliz y se froto la pansa.
-¿por que?
– le pregunto la rubia mujer que preparaba una sopa
medicinal para los mareos.
-seria
como ver a Ging de pequeño-festejaba con su típico animo que no dejaba de
sacarle sonrisas a su madre.
-recuerda
que también están tus genes-le entregaba un recipiente con el liquido.
-tienes
razón-susurro triste al notar que el riesgo de ser un
humano prohibido podría estar presente si nacía con su habilidad de absorber
nen.
Los meses pasaban con lentitud, mientras la joven
era visitada por su madre, que le ayudaba en las compras y en como cuidaría a
su futuro bebe que crecía con rapidez en su vientre.
“se… mueve…” pensó estando en medio de la
noche y no lograba dormir por el movimiento dentro de ella.
Su cuerpo al igual que su mente cambiaban a
cada paso del crecimiento de su nueva vida, donde lograba a entender poco a
poco lo que le decia su madre, sabiendo que su destino no podia cambiarse y ya
estaba sufriendo por ahora.
-no uses
tus habilidades- le regañaba otra vez la rubia mujer
que se estaba hospedando en el pequeño departamento ya que su hija podría dar a
luz en cualquier momento.
-no lo
puedo evitar-decía, puesto que su cuerpo en futuro labor
de parto le hacía perder el control de si misma.
-¿quieres
que el bebe tenga mas probabilidades de tener tu habilidad? -regañaba ante la figura de una gran pansa que tenia sus manos en la
espalda mostrando su incomodidad.
-duele…-susurro apenas a los minutos después de sentir un desgarrador dolor en
la pelvis y poco a poco comenzaba a tenerlos con mas frecuencia.
Recostándose en la cama, estaba en labor de
parto junto a su madre que sabía muy bien el tema, el miedo en ambas no era notado
por la mujer mayor pero si por su hija que temía que naciera con la habilidad
de adquirí nen y absorbiera el de ella que estaba tan contaminado por sus adquisiciones
de poder en el continente oscuro.
-¡uaa! ¡Uaa!-lloraba el
pequeño recien nacido que sostenía la peliverde a las horas después, sus ojos
aun con su indescifrable color miraban curioso a su madre que lloraba de
alegria al notar que era un niño normal sin su habilidad.
-ya,
ya…. Pequeño gon-susurro agotada y su madre suspiro al
notar el significado del nombre pero lo que no sabia es que era que había
pensado muy bien el nombre y sabia que haría merito en portarlo.
-gracias-sonrió _____ a su madre que estaba a su lado y le retiro al bebe para
que durmiera y así lo hiso hasta la mañana siguiente.
Los días eran un caos una vez que quedo sola
sin su madre que debió irse con su esposo para no levantar sospechas de su
desaparecimiento tan habitual en el ultimo tiempo, por otra parte la nueva madre
luchaba por mantener el orden y cuidado de su hijo como creía que era
conveniente.
-ven
aquí-le hablaba al pequeño con dulzura mientras lo acercaba
a su pecho para amamantarlo- no muerdas
-lloriqueaba luego de unos minutos en que el bebe tomaba de su leche y
escuchaba la radio que había en la pequeña sala junto al balcón.
-el heredero
de la familia sin nombre comenzara con su inversión en el tranquilo pueblo (inventa name) donde estará el lugar hasta
su planificación final-narraba el locutor de la emisora
local.
Pasando por alto lo escuchado anteriormente
salio de su hogar junto a su pequeño que lo sostenía en su pecho gracias a una
manta que se la amarro en la cintura y cuello para mayor comodidad al ir de
compras.
-hoy
cocinaremos…-hablaba al mirar las calles donde estaba
el mercado en donde posiblemente encontrarías lo que quisieses en toda clase de
artículos.
“muchos vegetales” recordaba lo que le dijo
constantemente su madre y al alzar la mirada sus ojos se encuentran con los de
un hombre un tanto joven y su cuerpo se tensa de inmediato, puesto que la sed
de sangre de el va directamente a ella.
“no… esto no…” se altero
y comenzó a caminar a su dirección contraria, no deseaba que uno de los amigos
y gran socio de su padre le viera con su hijo.
Alterada comenzó a emitir su peculiar habilidad, siendo que el
pequeño gon lloraba por el brusco caminar que se dio obligada a hacer y lo
oculto en un puesto de un vendedor.
-ven aquí…- susurro sarcásticamente usando aun mas terror en la peliverde que
debió robar una pañoleta y intentar ocultar su rostro.
-no me
haga daño-expreso con delicadeza para intentar
confundirlo con otra persona.
-no
eres la mayor de las Erbac- bufo el hombre tomándola
del cabello y lanzarla en plena calle
donde la demás gente se apartaba para no meterse en problemas-eres una maestra del nen pero mas débil…
que lastima, hoy quería jugar con alguien- continuaba dándole la espalda y
ella se apresuro a ir al departamento y cierra todas las ventanas y cortinas.
“tengo miedo” pensaba abrazando a su bebe,
después de luchar con sus manos que no dejaban de temblar, notando que su
fuerza mental como física se debilitaban lentamente.
Los días continuos, mantenía su precaución y sigilo,
mientras esperaba a su madre para decirle lo sucedido, ya que su hermana podría
estar en peligro.
-pensé
que ya no vendrías mas…-decía abriendo la puerta a la
única persona que le visitaba en el pequeño apartamento, pero al observar
mejor, vio como Ging estaba de pie enfrente de ella, un poco nervioso por su
regreso- Gi-Ging…-emite con dolor y
lo abraza de inmediato sintiendo un éxtasis en felicidad que sus lagrimas salían
sin cesar.
-te extrañe-
decía el pelinegro rodeando sus brazos por su espalda.
-ven,
entra…- le susurro indicándole a la sala y notar como
el asombro en el hombre que ama lo mostraba en su rostro.
-¿por
qué no me lo dijiste?- dijo sorprendido, acercándose lentamente a la cuna que estaba en la
sala.
-no
quería obligarte a regresar- respondió apenada mientras notaba como el negaba
con la cabeza, sabiendo que ella le comprendía su pasión.
-¿cómo
se llama?- pregunto en susurro ging, mirando al bebe y
se alejo un poco ya que sus lagrimas salían por la emoción.
-Gon- respondió llorando a su lado en silencio sin poder comprender porque
se emociono tanto al verlo expresarse de esa manera.
CONTINUARA… ≧ヮ≦
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