Capitulo 33
Se levanto de la cama con pereza en todo el cuerpo, como su
cabello era un repleto desastre decidió ducharse, lo más rápido posible, al
salir de la ducha se dio cuenta que Sidney ya se había marchado al colegio,
entonces eso significaba que llegaría tarde a su encuentro.
-lo siento- llego
al restaurant agotada por correr hasta el lugar, se sentó junto a Alluka, quien
solo miraba al suelo, sin saludarla- ¿estás
bien?- dijo preocupada.
-perdóname…-
hablo y de más atrás se acerco Silva su padre con lentitud.
-seré breve-
comenzó a hablar en cuando se sentó- siento
haberte puesto en esa situación, me apresure al anunciarlo.
-mejor, sea directo y
dígame que es lo que quiere de mi- cruzo los frases frunciendo el seño.
-eres alguien muy apreciado
y no queremos que estés lejos de nosotros.
-no me haga reír… que
ahora me adoptara como su hija- rio con ironía y después lo miro con
seriedad.
-si hay alguna forma
que nos perdones… por favor dínosla.
-lo del matrimonio… jamás…
solo eso…- hablo mostrando su cansancio por todo ese dilema.
-está bien…- hiso
una inclinación con su cabeza y se levanto de la silla- ven a visitarnos cuando desees- dicho eso y se marcho, la
peliceleste miro como Alluka quien estaba a punto de llorar.
-perdóname-
murmuro la pequeña, ahora llorando, y _____ simplemente le sonrió, el tema estaba
resuelto, a si que solo quedaba disfrutar de la comida, después de una hora en
el local de comida, Alluka fue llamada para que regresara a su casa, mientras tanto
_____ camino por las calles, sin rumbo alguno como siempre, permaneció unos
minutos apoyada en una pared de un edificio, mirando los autos y personas pasar
por las calles, su cuerpo estaba más relajado de lo normal que solo deseaba
estar sin hacer nada.
-estamos en
constantes coincidencias…- dijo alguien apoyado al lado de la peliceleste
al girar su cabeza se dio cuenta que se
trataba de Hisoka, el estaba vestido de traje y su extraño peinado había
desaparecido, solo con su cabello lacio hacia abajo, fumaba lo último que le
quedaba del cigarrillo, para luego lanzarlo al suelo y pisarlo.
-eres empresario… ¿o algo así?- pregunto
calmada, y esta vez giro su cuerpo entero, mirando el perfil del pelirrojo,
este exhalo el humo de cigarrillo que aún le quedaba, para contestar.
-crees que soy de ese
rubro- miro a la joven con una pequeña sonrisa en los labios.
-eres bastante
inteligente… supuse que estarías en algo de negocios- dijo y miro al suelo
un poco cohibida por la fija mirada que aun tenia Hisoka hacia ella.
- gracias por el
alago, frutita- hablo y miro su reloj- se me hace tarde- hablo para luego
desordenar aun mas con su mano el ya desordenado y esponjoso cabello de _____.
-¿por dónde te vas?
Puedo acompañarte en el camino- propuso con rapidez por lo que se
sorprendió de sí misma, el solo camino y la joven lo siguió, el atardecer
estaba en su reciente aparición, mostrando la calidez del sol y el frio viento
del invierno anterior.
- porque sonríes
tanto- pregunto al notar que la joven no dejaba de sonreír y al caminar lo hacía
con pequeños saltitos.
-solo quiero sonreír-
hablo para luego continuar sonriendo “el motivo de mi sonrisa eres tú, despistado
pelirrojo” se decía a si misma ya que no era capaz de decirlo en vos alta.
-tengo una pregunta
para ti…- dijo Hisoka mirando hacia delante, pero de un momento a otro hiso
aparecer su goma bungee, adhiriéndola a un niño para atraerlo hacia la vereda
ya que estuvo a punto de ser atropellado, una vez a salvo el pequeño, desasió
su habilidad- ¿qué es lo que sabes de
los contratos de sangre?- continuo hablando, sin darle importancia su
acción anterior y acercando su cuerpo a la joven dejándola sin su espacio
personal.
-Gracias- dijo
una chica que cuidaba al pequeño, pero Hisoka la ignoro, pues toda su atención
estaba en ____ y su respuesta.
- no mucho, solo que
son peligrosos- respondió por lo que se sorprendió de sí misma al no ser sincera
con él.
-ya veo… -suspiro
mirando hacia arriba con sus manos en los bolsillos de su pantalón.
-si de algo te sirve,
creo que deberías encontrar a quien hiso el contrato contigo…- continuaba
hablando sin poder decir mucha información “es como si las palabras se
cambiasen por sí misma para no revelar la información” analizaba el extraño
actuar de ella.
-eso intentare-
el pelirrojo se detuvo al llegar a una esquina- nos vemos, frutita- dijo como despedida y su presencia se
desvaneció, ella permaneció inmóvil en la calle por unos segundos “nunca pensé
que caminar por las calles con la persona a la que amas, sería tan agradable,
espero que se vuelva a repetir” pensaba alegre, camino con lentitud hasta
llegar al departamento.
Como ya era de noche,
fue hasta la cocina para prepararse algún bocado y cuando se sentó junto a Sidney
que veía la novela, se dio cuenta que ella suspiraba con frustración,
confundida por la actitud fuera de lo común de su amiga, se limito a preguntar,
y solo la acompaño en silencio.
A los días siguiente, Sidney continuaba con la misma actitud
de anteriormente.
-¿te sucede algo?-
pregunto _____ al no poder resistirse por la curiosidad y preocupación.
-no lo sé… solo no
tengo ánimos… no le des importancias ya se me pasara.
-¿quieres algo
especial para cocinar?- propuso intentando animar a su amiga con lo único
que se le fue a la mente.
-sorpréndeme-
dijo intentando sonreír, pero solo mostro una falsa sonrisa, al marcharse del
departamento para ir al colegio, _____ decidió ir de comprar y preparar la
mejor cena para su amiga.
Al llegar al centro comercial, fue directamente a una tienda
especializada en utensilios de cocina, necesitaría unas cuantas cosas para no
tener que utilizar su Nen al prepara la comida, así evitaría oscurecer lo
preparado.
-¿Killua…?-
expreso confusión al notar que el peliblanco estaba también en la tienda.
-ho… Hola- dijo él
con un poco de nerviosismo.
-no sabía que te
gustaba cocinar- hablo mientras miraba el canasto de compra de Killua y tenía
un cucharon para sopa y unos cuantos moldes para queques individuales.
-quería aprender…- confeso
mirando a otro lado, y sus mejillas se ruborizan.
-¿eh…? ¿Quieres
impresionar a alguna chica?- le decía de forma picara, ya que el peliblanco
se cohibía aun mas.
-¡claro que no!- elevo
la voz enojado, actuando como un niño.
-¿y quién te
enseñara?- pregunto _____ mientas miraba los estantes buscando algo que
comprar.
-te lo iba a pedir a
ti… tu cocinas muy bien- se rascaba la cabeza mientras hablaba.
-por supuesto que te
enseñare, pero a cambio me tienes que hacer un pequeño favor- caminaron por
el pasillo y la peliceleste le desordeno el cabello a Killua para molestarlo- tu cabello es tan suave- decía y aun
mas le revolvía el cabello.
-si…- murmuro
Killua, mientras observaba a su amiga eligiendo un rallador pequeño para queso.
-iremos a donde estoy
viviendo, y cocinaremos varios platos- concluyo para después ir a pagar lo
que comprarían.
Luego se dirigieron al supermercado y como no tenían manos
suficientes para sostener todas las bolsas con sus compras, ______ decidió comprar
un mantel y hacer un gran bulto con todas las cosas para guardarla en su otra dimensión.
-woo es muy practica esa
habilidad-hablo con asombro, ella solo le sonrió y continuaron su camino
hacia el departamento, al llegar comenzaron a cocinar.
Killua no tenía un la menor idea de que hacer en la cocina así que ______ le enseño de lo más básico,
desde lo cocer un huevo a hacer un estofado, al termino del día Sidney llego y
se sorprendió de ver a su compañero de clases en su casa.
-así que son
compañeros de clases, eso es genial- chillaba de alegría la peliceleste ya
que así no tendría que presentarlos.
Comieron lo que habían preparado, ______ se alegro al notar
de su amiga ya no estaba decaída como antes, al terminar de comer Killua miro
la hora y se sorprendió.
-es muy tarde-
dijo asombrado, mientras aun estaban los tres sentados en la mesa de la cocina.
-deberías quedarte,
además hay algo que debo explicarles- hablo _____ con un poco de seriedad,
por lo que la castaña y Killua, la miraron con atención- Killua será la distracción y
Sidney solo será Sidney- concluyo con una sonrisa.
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