APL Capitulo 10


Capitulo 10

Habían pasado 10 días de aquel viaje, se encontraba en otra ciudad, en donde no tenía nada que hacer, ni donde volver, se sentó en el suelo de pavimento de unos de los tantos edificios abandonados que habían en aquella zona fuera de la ciudad, saco la libreta que tenia escondida en su ropa interior superior.
Tenía una lista de nombres, había comenzado a escribirla al recordar que Kuroro robaba las habilidades de otros y si muere a quienes les robo, el poder se pierde.
-estaré en ventaja si eso sucede-. Se emociono, aunque primero debía saber, si el fue el que realmente la quería muerta, continuo ojeando la libreta,  hasta llegar a una que se titulaba “situaciones”.
-ir de viaje a la Antártida
-comer sushi
-comprar un vestido rojo (sexy)
-enamorarme
-despertarme al lado de un hombre-. leía en vos baja “e completado dos, pero la ultima, cuenta con despertar encima” analizaba, para luego modificar la ultima.
-despertarme al lado de un hombre, después de hacer…-. Susurraba pero fue interrumpida por algo que cayó a su lado, ella aun con su cara de perversión, oculto su libreta para ver que era, fue tanta la velocidad que el polvo se levanto en el lugar.
-¡Phinks estás muerto!-. Grito el tipo que por lo visto lo habían lanzado de un golpe, la peliceleste confundida se permaneció mirándolo, una vez que aquel hombre se dio cuenta de su presencia, ensamblo su kanata.
-eres una arañita-. La joven lo apunto con su dedo índice, pues ya lo había visto anteriormente.
-Nobunaga, apresúrate -. Se acercaba trotando un hombre de aproximadamente 20 años de cabello rubio platinado, ______ tomo su bolso, para marcharse.
-¡espera!, atrápala sabe nuestra ubicación-. La peliceleste se asusto por lo que comenzó a correr, el tipo de la kanata, la tomo del brazo, y el otro hombre le inyecto una especie de dardo, para poder manipularla, pero la joven coloco su cuello de modo azulado, por lo que alcanzo a retardar la acción del tipo de cabello rubio.
-eso duele-. Exclamo, después de romper aquel dardo “unos segundos después y seria su marioneta” analizaba.
-¿quién eres?-. Interrogo el hombre de la kanata.
-Me llamo _____ ¿y ustedes?-. Respondió ahora ya más calmada.
-Nobunaga y el Shalnark-. El otro hombre levanto su mano como saludo, caminaron entre los edificios abandonados
-¿a dónde vamos? Solo voy de paso, no les diría a nadie de su localización, no creen que es más estúpido, llevarme ahí y que después me escape, podría vender la información muy bien-.
-crees que somos débiles-. Desafiaba con la miraba a la peliceleste, ella se soltó del agarre de Nobunaga impulsándose hasta llegar a la cima de un edificio y desde ahí su cuerpo comenzó  moverse solo, una mujer apareció a su lado, mientras manipulaba unos hilos, su cabello era de color rosado y con una seria mirada, la forzaron a caminar a la guarida del la brigada fantasma.
-una de las personas con la que nos topamos será la que el jefe busca-. Comenzaban a hablar entre ellos, en una sala, había alrededor de cuatro personas incluida ella, estaban atadas de las manos, excepto ______ ya que la tenían atada desde los hilos de Nen, los minutos pasaban intentaba no topar su mirada con los integrantes de la banda sus frías miradas la colocaban nerviosa, entonces recordó que habían probabilidades que Hisoka también estuviera aquí.
-¿cuánto tendremos que esperar?-. Pregunto unos de los que se encontraba en la misma situación que la peliceleste.
-a que el jefe regrese-. Entonces en ese momento entro alguien en la gran sala aquel hombre de mirada atractiva y cabello negro.
-Hola Kuroro, sabes tengo bastante hambre y te pediría que me dejaras ir…-. Todos la miraron perplejos en cuando coloco su cuerpo en modo azulado y los hilos de Nen se cortaron y no solo eso también se sorprendió a sí misma, desde que recupero algunos de sus recuerdos, no pudo evitar hablarle de forma familiar.
-veo que me recuerdas… desásganse de los demás, ella es a quien busco-. Tomo de los hombros a la joven para que pasaran a la siguiente sala, había una mesa desteñida al igual que todo el alrededor.- ¿quieres ir a cenar?-. Propuso aun con su mano en la espalda de la peliceleste.
-si… dijo n…no-. Decía contradiciéndose, los demás los seguían a la habitación, la de cabello rosado la miraba de forma desafiante.
-ya aceptaste-. Miro a sus compañeros.- les daré los detalles más adelante-. Tomo a _____ en sus brazos para teletransportarse, llegaron a un callejón cerca del centro de la ciudad, la peliceleste encantada por aquella habilidad lo miraba fascinada mientras el ocultaba la crus de su frente con un pañuelo y abrochaba su abrigo ya que no llevaba nada debajo.
-¿a dónde iremos?-. Pregunto mientras seguía al pelinegro por las calles, llegaron a un bar restaurante situado en el sótano de un edificio.
-a un lugar privado-. Dijo, entraron y el lugar tenía un agradable ambiente “si no fuera por aquel aura asesina de los cliente” concluyo la joven
-que es este lugar… no parece que fueran para gente normal-. Observaba cada detalle, alrededor de las mesas tenían una delgada pared como si fuesen pequeñas piezas individuales.
-solo es un restaurante común-. Al responder eso la peliceleste le golpeó en el brazo, estaba mintiendo, ya que lo podía notar, las meseras y los barman no eran gente común en sentido de fuerza.
-pide cualquier plato que tenga carne-. Le ordeno al pelinegro, una vez que se sentó, coloco los brazos en la mesa para sujetar su cabeza.
-está bien-. Pasaron los minutos, la mesera retiro  la orden de la comida.
-¿Que es lo que quieres?-. Pregunto una vez que estaban solos, el miraba constantemente sin dejar su cara de póker.

-a ti…- respondió serio, la joven solo la miro confundida “¡¿en qué sentido?! No cálmate, cálmate” pensó un poco alterada, respirando profundo para aclarar su mente.


CONTINUARA…   

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